Esta operación ha vuelto a disparar los rumores sobre nuevas concentraciones empresariales en el sector energético español. Cabe recordar que Albert Fr_re es vicepresidente y el principal accionista del grupo Suez (9%), en proceso de fusión con la gasista pública francesa GDF, y que hace sólo quince días aumentó hasta el 11,3% su participación en Gas Natural. En los mercados se especula con una fusión entre Suez y la gasista catalana, ya que el nuevo Gobierno francés no respalda claramente la integración entre los dos grupos galos.De hecho, Suez ha propuesto al Ejecutivo galo cambiar la fórmula del proyecto de fusión con GDF y ser él quien lance una oferta sobre el grupo gasista como opción para salvar algunos obstáculos y materializar la operación, según publicaba ayer «Le Figaro».
Distintas interpretaciones
Tampoco se descarta una fusión a tres bandas entre Suez, Gas Natural e Iberdrola. Esta operación contaría con el visto bueno de La Caixa, principal accionista de la gasista (33%) y socio histórico de la empresa francesa, y de ACS, el primer accionista de la eléctrica vasca (11,7%), aunque ambos niegan cualquier concertación. También hay analistas que indican que Fr_re podría ser en su momento un aliado coyuntural para Florentino Pérez, presidente de ACS, en su intención de hacerse con el control de Iberdrola, dadas sus malas relaciones con el presidente de Iberdrola, Ignacio Galán.
Otros analistas, sin embargo, se centran más en el corto plazo y entienden que el desembarco del millonario belga responde únicamente a su «olfato» y a que es un «tiburón financiero» que se sitúa en aquellas empresas importantes que pueden verse afectadas por movimientos de concentración, como podría ser el caso de Iberdrola en este momento, con un presidente enemistado con el accionista mayoritario y después del mensaje dado por el Gobierno español al mercado europeo al permitir la entrada de Enel en Endesa, lo que puede abrir el apetito de otras grandes eléctricas como EFD, E.ON, RWE o hasta la ya citada Suez por Iberdrola.
Albert Fr_re posee el 3,9% de Total (se fusionó con Elf) y el 9% de Suez (en proceso de integración con GDF). A principios de año, junto con el empresario francés Bernard Arnault, propietario de LVMH, amenazó con lanzar una opa sobre Suez si el también millonario François Pinault intentaba controlar esa compañía. Recientemente se desprendió del 6,1% de Eiffage (a la que la española Sacyr ha lanzado una opa) a los nueve meses de comprarlo, obteniendo unas plusvalías de 100 millones de euros y, en 2003, también fue el que vendió a Acciona el 8,68% que tenía en FCC, que tantos quebraderos de cabeza dio a Alicia Koplowitz.
El barón Albert Fr_re, de 80 años de edad, tiene una fortuna que supera los 1.000 millones de euros y posee importantes participaciones en otras empresas como la cementera Lafarge (propietaria de la española Asland), el grupo Pernod Ricard, el de comunicación Havas, Imerys (primer productor francés de ladrillos y tejas) y Perfumeries Marionnaud.
Movimientos
En las últimas semanas, tras la integración de Iberdrola con Scottish Power, este grupo ha registrado frecuentes e importantes movimientos en su accionariado que han afectado al 15% de su capital. Fuentes de la eléctrica tenían más o menos controlado el 10% de las acciones que se habían movido, sobre todo por parte de accionistas que estaban rehaciendo sus carteras tras la integración de Scottish, que pero hasta hace poco desconocían quién tenía el 5% restante.
Las mismas fuentes dijeron ayer que «conocían» la entrada de Fr_re en su accionariado y que consideran la misma como «normal», por lo que la acogen con «total normalidad».
Un portavoz de CNP manifestó a Efe en Bruselas que la adquisición de acciones de Iberdrola no se ha realizado con «ninguna intención especial» y la operación forma parte de los «movimientos habituales entre empresas europeas y le otorgamos gran importancia al sector energético». Preguntado por las intenciones de esta operación, el portavoz dijo que «ninguna en especial».
Desde el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio dijeron que se trata de una «operación empresarial» y señaló que no ha sido informado previamente.
Lógicamente, algunos inversores institucionales que atendieron el primer reclamo de Enel se han quedado después con «cara de póker» al comprobar que su comprador pagará un precio mayor al resto de accionistas que han decidido seguir en Endesa. Hasta que la oferta pública no se haga efectiva es difícil que ningún tribunal acepte la tramitación de eventuales demandas pero a partir de la opa la cascada de pleitos puede estar a la orden del día en Nueva York.
La exclusión de Wall Street tampoco implica un contratiempo mayor en los planes futuros de la eléctrica española, dado el escaso «free-float» que quedará en Endesa cuando termine la oferta pública. En Estados Unidos, la Ley Sarbanes Oxley exige además unos requerimientos de información que empiezan a ser insufribles para las compañías extranjeras que contratan sus títulos en Wall Street, lo que está provocando una diáspora de sociedades cotizadas que han encontrado en la City de Londres un lugar mucho más apropiado para reforzar su prestigio y capitalización en los mercados internacionales. En el folleto de la opa de Enel y Acciona presentado ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), no aprobado todavía, el consorcio hispano-italiano ya anticipa la exclusión de cotización de Endesa tras la culminación de su oferta pública, pero no revela la intención de sacar su cotización rápidamente de Wall Street y tramitar con más tranquilidad su salida del resto de los mercados en los que está presente. En la opa anterior de E.ON, el grupo alemán también anticipó en su folleto la posibilidad de que la compañía presidida por Pizarro abandonase todas las bolsas.

Siempre según ese matutino español, empresas energéticas chinas 'se han interesado en la operación, pero Brufau habla de pactar con un 'grupo empresarial privado argentino''.
Y mientras unos intentan cerrar un acuerdo con un «caballero blanco», otro que lo fue busca resarcirse de su fracaso. E.ON, que finalmente se quedó sin opar a Endesa, parece que no ceja en su empeño de conseguir su trocito de pastel en el mercado eléctrico español. Su objetivo, la eléctrica presidida por Pedro López Jiménez: Unión Fenosa. Un dato a tener en cuenta: la compañía ha superado esta semana los 42 euros por acción por rumores corporativos con E.ON de protagonista.
También aprobó el pago de un dividendo bruto total de 0,72 euros por acción, un 20 por ciento más elevado que el repartido en el ejercicio de 2005.